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Dios te bendiga abundantemente!
Dios te bendiga abundantemente!
Me llamó la atención un artículo escrito por Jesús Adrián Romero sobre el papel del hombre de Dios. Por la importancia que este contenido tiene en nuestros días decidí colocarlo aquí para una lectura saludable. Buen provecho.
El hombre es desde un punto de vista bíblico el representante de Dios aquí en la tierra. Como esposos se nos dice que debemos amar a nuestra esposa así como Cristo amó a la iglesia. El hombre representa a Cristo en el matrimonio. Como padre la Biblia nos dice que nuestros hijos son como saetas en nuestras manos, es decir nosotros somos los responsables del destino espiritual de nuestros hijos.
Para que podamos llevar a cabo tareas tan difíciles Dios nos ha creado a su imagen y a su semejanza, nos ha dado la habilidad de desarrollar carácter puro y justo, necesario para representarle aquí en la tierra.
Nuestro Dios es un Dios de orden, y en el orden de la creación El ha puesto al hombre como cabeza, es decir, le ha delegado autoridad como su representante, primero en la familia, después en la sociedad.
Esto, mas que un privilegio, es una responsabilidad, y con la responsabilidad viene la necesidad de rendir cuentas por lo que se nos delego. Es interesante que en la historia del Edén, fué la mujer la que primero probo del fruto prohibido, pero cuando Dios los llama a cuentas es al hombre, al que se dirige: Mas Jehová Dios llamó al hombre y le dijo ¿Donde estás tú? … ¿Has comido del árbol que yo te mandé no comieses?
Gen 3:9,11
El mandamiento de no comer del árbol de la ciencia del bien y del mal fue dado antes de que Eva fuera creada. Fue responsabilidad de Adán enseñar a su pareja acerca de ese mandamiento, aparentemente el trabajo que realizó en este aspecto no fue muy bueno. Cuando en el nuevo testamento leemos acerca del primer pecado se habla del pecado y la desobediencia de Adán. (Romanos 5:12,19), nuestra lógica nos dice que debería hablar mas bien del pecado de Eva, pero Dios lo ve de otra manera. Tomando esto como base, el papel que el hombre juega en el plan de Dios es el de representante directo de Dios y sus propósitos.
Esta es una época de reflexión en mi vida. También es un tiempo que trae una mezcla de sentimientos: tristeza por conocer el cuadro doloroso de aquel camino del calvario que Jesús trilló y ver cuánto el hombre ignora y desprecia tal acto de amor; y alegría por saber cuánto Dios me ama a tal punto de entregar su propio hijo en el lugar de alguien como yo, que no merecía ni un ápice de tal cuidado y atención.
Cómo es posible que las personas cambien todo esto por un conejo de pascua o por un huevo de chocolate. Cómo es posible ser tan fácil para el hombre engañarse y ser engañado tirando a la basura todo aquello que Dios con tanto esmero ofreció para traer verdadero sentido en la vida del hombre. Con cuánta facilidad el ser humano cambia ese tesoro por la simulación de una falsa alegría detrás de todo aquello que se torna falso y superficial al final de cuentas.
Pascua para mí es amor: Dios viendo mi condición todavía persiste en traerme de vuelta a Él.
Pascua para mí es entrega: Jesús donándose y haciéndose hombre para por mi culpa pagar el precio del pecado.
Pascua para mi es vida: Un Jesús resucitado que venció las barreras de la muerte que volverá un día en busca de su iglesia.
Ahora puedo decir: ¡Reflexiona y tenga un buen tiempo de pascua!
El pasado dia 1º de Marzo se convirtió uma fecha inolvidable en mi vida. Ver un equipo de personas preciosas: sirviendo al Señor con entrega, orando, evangelizando casa por casa el reparto San Francisco (donde se encuentra la iglesia); ver el nuevo local reformado; tantas personas visitandonos, y más, percibir la bendición del Señor en todo eso, hizo que esta noche se convirtiese en un regalo de la parte de nuestro Dios.
Después de cinco meses de intensa preparación ahora vimos que el trabajo comenzó. Personas con sed del Señor abriendo sus necesidades y su deseo de llevar su relacionamiento con Cristo a una nueva dimensión fue el termómetro para medir la responsabilidad y los desafíos que tenemos por la frente.